El nuevo acceso ferroviario al Aeropuerto de Barcelona-El Prat entra en su fase definitiva. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha anunciado este jueves que ya han finalizado las obras del tramo y, con ello, el inicio, en las próximas semanas, de las pruebas de circulación de los trenes, el último gran paso antes de que la infraestructura pueda abrir al público. La nueva conexión, ejecutada por Adif con una inversión superior a los 400 millones de euros, permitirá por primera vez conectar directamente las terminales T1 y T2 con el centro de Barcelona (sin las vueltas que da la línea L9 del metro) y el conjunto de la red de Rodalies. El objetivo es mejorar de forma sustancial el acceso al aeropuerto en transporte público y reforzar la intermodalidad entre el tren y el avión. Las actuaciones para la puesta en servicio del nuevo acceso ferroviario cuentan con financiación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea, a través de los fondos Next Generation.

Antes de su inauguración del acceso ferroviario todavía deberán completarse las pruebas con trenes, los simulacros de emergencia y las verificaciones de todos los sistemas de seguridad y protección civil. Solo entonces podrá obtener las autorizaciones necesarias para su explotación comercial. La previsión es que la línea entre en funcionamiento a finales de 2026, aunque el calendario dependerá del resultado de estas pruebas y del consiguiente proceso de homologación, por lo que no se descarta que la puesta en servicio se retrase hasta principios de 2027.
Con casi diez años de retraso
La infraestructura llega después de una larga espera. Las obras comenzaron en 2015 y la previsión inicial era inaugurar el nuevo acceso en 2018. Sin embargo, la complejidad técnica del proyecto, junto con distintos problemas constructivos y modificaciones durante su ejecución, fueron retrasando sucesivamente su puesta en marcha hasta casi una década después. La conexión viene siendo largamente reivindicada por el tejido economócio, empresarial y social metropolitano.

El nuevo ramal ferroviario tiene una longitud total de 5,2 kilómetros y arranca desde la línea convencional entre Barcelona y Vilanova.i la Geltrú La mayor parte del recorrido, 4,3 kilómetros, discurre bajo tierra a través de un túnel de gran diámetro, del que más de tres kilómetros fueron excavados con tuneladora durante la primera fase de las obras. La actuación también ha incluido la construcción de la nueva plataforma ferroviaria, la instalación de las vías, la electrificación, los sistemas de comunicaciones, ventilación y seguridad ferroviaria.
Dos estaciones subterráneas accesibles
El trazado contará con dos estaciones subterráneas totalmente accesibles. La estación de la Terminal 1 estará integrada directamente en el edificio aeroportuario, mientras que la de la Terminal 2 dispondrá de conexión con la línea 9 del Metro, facilitando los desplazamientos entre los distintos modos de transporte. Ambas incorporan ascensores, escaleras mecánicas, controles de acceso, sistemas de información al viajero, climatización, señalización adaptada y recorridos de evacuación para garantizar la seguridad y la accesibilidad.

Una vez entre en servicio, el recorrido entre la estación de la Terminal 1 y el centro de Barcelona podrá realizarse en unos 19 minutos. Además, permitirá ofrecer servicios directos desde el aeropuerto hacia distintos puntos de la red de Rodalies sin necesidad de realizar transbordos. El Ministerio calcula que entre siete y nueve millones de viajeros utilizarán anualmente esta nueva infraestructura, llamada a convertirse en una pieza estratégica del transporte público metropolitano y en una de las principales mejoras de la conectividad ferroviaria del aeropuerto de Barcelona en los últimos años.
