El paro sigue dando señales de alivio en el Baix Llobregat y lo hace, además, a un ritmo superior al de su entorno inmediato, según el avance de datos hecho este miércoles por el Observatori Comarcal del Baix Llobregat en base a los registros del Observatori del Treball i Model Productiu de la Generalitat de Catalunya. Así, la comarca ha cerrado elste pasado mes de abril con una tasa del 7,4% y 31.224 personas desempleadas, tras una caída mensual del 2,1% y un descenso interanual del 4,6%, impulsado en parte por la campaña de Semana Santa y la reactivación estacional de servicios y turismo.
La nota discordante es que la reducción del paro en el Baix Llobregat a nivel porcentual se situa por debajo de la media registrada en el conjunto de Cataluña (–2,8% mensual y –3,4% interanual) y, especialmente, a la del ámbito metropolitano (–2,5% mensual y –3% anual). Aunque en términos absolutos (es decir, ceñidos únicamente a la tasa de desempleo de abril) la comarca recorta el paro cuatro décimas más que Cataluña y hasta siete décimas más que la región metropolitana, una diferencia que los analistas consideran significativa por tratarse de un territorio altamente industrial y logístico.
Mejor comportamiento que el entorno
Pese a que la tasa de paro comarcal sigue ligeramente por debajo de la media catalana (7,8%) y claramente por debajo del área metropolitana (8,1%), el diferencial positivo se amplía gracias a una mayor intensidad en la creación de empleo. Este comportamiento refuerza el papel del Baix Llobregat como uno de los motores económicos del entorno de Barcelona, con un tejido diversificado que combina industria, logística, comercio y servicios. A nivel estatal, la evolución también se alinea con la tendencia descendente del paro en España, donde la mejora del empleo en primavera suele venir marcada por la estacionalidad turística. Sin embargo, expertos en mercado laboral advierten de que en comarcas como el Baix el crecimiento tiene un componente más estructural, vinculado a la actividad industrial y a la proximidad de grandes infraestructuras como el aeropuerto y el puerto.

El descenso del paro no ha sido homogéneo. Destacan fuertes caídas mensuales en municipios como Castellví de Rosanes (–14,9%), Santa Coloma de Cervelló (–6,3%) o Gavà (–5,4%), seguidos de Viladecans (–3,9%) y Esplugues de Llobregat (–3,6%). En términos de tasa, los municipios con menor desempleo son Begues y Santa Coloma de Cervelló (4,8%) y Sant Esteve Sesrovires (4,9%), lo que refleja bolsillos de casi pleno empleo dentro de la comarca. En el extremo contrario, persisten niveles elevados en Sant Vicenç dels Horts (9,4%), así como en El Prat de Llobregat y Martorell (8,5%), Sant Boi de Llobregat (8,3%) o Cornellà de Llobregat (8,1%), evidenciando una brecha interna relevante.
Balance anual: mejora general, pero con excepciones
En comparación con abril de 2025, el paro cae con intensidad en ciudades como Abrera (–9,6%), Esparreguera y Esplugues (–8,6%) o La Palma de Cervelló (–7,5%). No obstante, algunas localidades rompen la tendencia y registran aumentos, como Sant Esteve Sesrovires (+1,8%), Castellví de Rosanes (+1,8%), Sant Joan Despí (+1,6%), Pallejà (+1,6%) o Vallirana (+0,3%), posiblemente por motivos coyunturales.
En general, economistas y expertos atribuyen la mejora del empleo en el territorio a una combinación de factores: estacionalidad positiva, dinamismo del sector servicios y resiliencia del tejido industrial. Aun así, las mismas fuentes advierten de que parte del descenso podría moderarse en los próximos meses si se enfría la actividad económica en Europa, debido a la influencia de la guerra en Iran y los problemas en el suministro de crudo, o si se agota el impulso de las contrataciones temporales.