Está listo, señalizado y con farolas bien plantadas y en formación, pero sigue sin fecha de estreno. El nuevo enlace entre la C-31C y la C-32, clave para descongestionar el tráfico entre El Prat y Sant Boi permanece cerrado pese a estar perfectamente asfaltado y pese haber cumplido los plazos de obra. ¿El motivo? Un inesperado apagón administrativo de la compañía endesa que mantiene la infraestructura terminada… pero todavía a oscuras. Aunque en febrero (ojalá) podría hacerse la luz.






























